divendres, 14 d’octubre del 2016

CONFLICTO (LUCHA) Y 

ETNOGÉNESIS (UNIDAD POPULAR) 

Joan Manuel Cabezas
joanmanuel.cabezas@gmail.com 
www.etnosistema.com


Llevo un cierto tiempo releyendo libros, artículos, apuntes, esquemas, de mi época de licenciatura, doctorado, y también de lo que he podido acumular allende el doctorado. En el proceso (con perdón), estoy tratando de adquirir nuevos textos que no leí o los leí tan en diagonal que no retuve casi nada.  
Como comenté hace un tiempo, con motivo de la situación en Catalunya, hace poco más de un año abreaccioné. ¿De que situación hablo? Entre otras cosas, y centrándome en lo que incumbe a mi especialización (las identificaciones sociales), el agotamiento de la hegemonía nacionalista esencialista. También, por supuesto, la necesidad (imperante) de generar un nuevo marco de identificación colectiva basado en un catalanismo popular y en la galvanización y metabolización de lo que ocurre a pie de calle (etnografía) en todos los ecosistemas locales del país.
Uso ese término psicoanalítico ('abreaccionar') porqué tomé conciencia de que la temática teórica de mi tesis doctoral (centrada en comparar etnosistemas africanos y esteeuropeos) era exactamente la misma que la de 'batalla' cultural/política/social que se está librando en Catalunya. En Catalunya, y en cualesquier otra nación en vías de reestructuración; lo que, hoy en día, engloba prácticamente a cualquier grupo humano. Las etnogénesis son continuas, pero con momentos instituyentes de aceleración de las mutaciones.
Pero...¿Qué habría que añadir a las teorizaciones que derivan de esa tesis doctoral? Al estar centrada en sociedades exocapitalistas (o precapitalistas), hay que incorporar la importancia de la componente de clase social. La cual también es una forma de identificación colectiva. De hecho, es la identificación social más englobante, intercultural, integradora y horizontal que existe, y la única que puede ejercer de argamasa en el contexto que sufrimos. Y es la que tiene que tomar como eje la verdadera autodeterminación de pueblos y gentes, en todas las escalas, desde la calle, la plaza y el barrio, hasta el continente y el mundo.
Un capítulo de mi tesis doctoral incidía en el rol, a menudo fundamental, que juega el conflicto en las etnogénesis, es decir, en las creaciones sociales (ethnos: grupo social, no 'raza'). Donde pone 'conflicto' estamos hablando de 'lucha', su sinónimo. Y donde pone 'etnogénesis' estamos hablando de unidad popular.
Es través de las luchas, en todos los niveles, como construiremos unidad popular. No sobre identidades abstractas propias de los nacionalismos esencialistas, sino sobre la emancipación de las clases populares y sus aliados.
Y hacerlo en base a las situaciones diferenciales, a los actos específicos, a las acciones, a la praxis, a las realidades experienciales, a las condiciones materiales de existencia tal y como existen y como son vividas.
En base a las lógicas y a las necesidades e intereses presentes en cada espacio social. En base a lo concreto cotidiano, a los contextos locales, a las prioridades, a las formas de sociabilidad.
En definitiva, en base a los múltiples ecosistemas sociales que se entretejen con otros y que configuran (ese es el desideratum) tramas que, conjuntamente, compartiendo soberanías, generen otros mundos y acaben con este escándalo de la realidad que no cesan de tratar de imponernos los de siempre...